sábado, 26 de noviembre de 2011

Arrancó operativo contra acaparadores.

26/11/11-.“Ábreme esa reja. Quiero papeles, registro de inventarios, guías de envío, permisos”, pidió tajante el funcionario, en el mercado de Quinta Crespo.


El dependiente, llave en mano abrió la reja de un local que como luego se supo, escondía 1980 litros de aceite, suspiró antes de responder: “No tengo esos papeles”.

Así comenzó, el viernes en la madrugada, el operativo de fiscalización y control de los centros de distribución del mercado de Quinta Crespo, Guaicaipuro y el Mayor de Coche en Caracas.

Pasadas las tres de la mañana, la ciudad dormía tranquila a los pies del Waraira Repano. En Coche bullía con vida propia uno de los mercados más grande de Venezuela.

Mientras efectivos de la Guardia del Pueblo, Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso de los Bienes y Servicios (Indepabis), Superintendencia Nacional de Silos, Almacenes y Depósitos Agrícolas (SADA) y fiscales del Ministerio Público buscaban artículos de higiene personal y alimentos regulados que no se encuentran en los anaqueles de los comercios.

Preguntando, inquiriendo e indagando, los funcionarios hacían saltar goznes de puertas, abrían santamarías y hacían abrir candados, para revisar el interior de los locales.

Simultáneamente, en la zona de almacenes adyacentes al mercado de Quinta Crespo, otro equipo de funcionarios encontró irregularidades en un pequeño mayorista.

“Me están robando, esto es un robo, sinverguenzaaaas”, gritaba el comerciante con marcado acento asiático frente a tres mil litros de aceite y kilos de café que, una vez más, no tenían guías de origen o inventario.

El hombre poseía tres galpones más donde funcionarios del SADA encontraron que el registro no se ajustaba a los artículos almacenados: azúcar, harina, pasta, cereales, enlatados, caraota, compotas, leche en polvo y de fórmula.

En el tercer local, un descubrimiento: cientos, quizás miles, de bultos de papel higiénico y pañales acumulados en grandes torres.

El Indepabis, por su parte, analizó documentos, facturas y notas de distribución. De comprobarse el delito de acaparamiento o especulación aplicarán sanciones que van desde multas y cierres parciales de los comercios, la ocupación temporal del mismo, o privativa de libertad para sus dueños.

El comandante general de la Guardia Nacional Bolivariana, mayor general Luis Motta Domínguez, a cargo del operativo aseveró: “No se puede hablar de desabastecimiento cuando encontramos esta gran cantidad de productos en estos depósitos; lo que hay es acaparamiento y es por eso que los rubros desaparecen de los anaqueles”.


ANDRÉS PARAVISINI RODRÍGUEZ/CIUDAD CCS

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